Dos adoradas y adorables hermanas decidieron de una vez y para siempre, salir de la microficción pueblerina que las vio nacer y dedicarse a la actuación. Herminia Adoro (Lucía Adúriz Bravo) y José Adoro (Mariano Saborido) tienen en esta representación ochenta y pico de años, y se encuentran en la sala de estar de su departamento en Palermo donde viven juntas hace mucho tiempo.
Una conferencia desde el fondo de las eras comienza, un paseo coreográfico por diferentes actos de violencia desde el origen de los orígenes hasta el día de hoy.
Detrás de la cortina, se despliega como efecto prisma una variedad de fantasías posibles, de formas de llegar al placer. Tantas como personas en el mundo. En un recorte preciso y bizarro el personaje que encarna Camila Peralta, muestra cómo lo que despierta a cada quien es en todos los casos lo mismo, pero radicalmente distinto.
El destino -esa fuerza inevitable que dirige los eventos hacia un fin- y el azar -lo impredecible, lo caótico, lo que ocurre sin una intención o patrón aparente- atraviesan las historias de estos dos personajes que supieron ser muy unidos.
Sobre ¡Chau, Macoco! obra a 40 años de la creación de la banda de teatro Los Macocos, con Daniel Casablanca, Martín Salazar, Marcelo Xicarts y Gabriel Wolf, con dirección y dramaturgia de Mariana Chaud.
Origen y transformación del edificio de Córdoba-San Martín-Viamonte y Florida que fue museo, galería, oficina estatal, centro clandestino de tortura y shopping.
Dos adoradas y adorables hermanas decidieron de una vez y para siempre, salir de la microficción pueblerina que las vio nacer y dedicarse a la actuación. Herminia Adoro (Lucía Adúriz Bravo) y José Adoro (Mariano Saborido) tienen en esta representación ochenta y pico de años, y se encuentran en la sala de estar de su departamento en Palermo donde viven juntas hace mucho tiempo.
Una conferencia desde el fondo de las eras comienza, un paseo coreográfico por diferentes actos de violencia desde el origen de los orígenes hasta el día de hoy.
Detrás de la cortina, se despliega como efecto prisma una variedad de fantasías posibles, de formas de llegar al placer. Tantas como personas en el mundo. En un recorte preciso y bizarro el personaje que encarna Camila Peralta, muestra cómo lo que despierta a cada quien es en todos los casos lo mismo, pero radicalmente distinto.
El destino -esa fuerza inevitable que dirige los eventos hacia un fin- y el azar -lo impredecible, lo caótico, lo que ocurre sin una intención o patrón aparente- atraviesan las historias de estos dos personajes que supieron ser muy unidos.
Sobre ¡Chau, Macoco! obra a 40 años de la creación de la banda de teatro Los Macocos, con Daniel Casablanca, Martín Salazar, Marcelo Xicarts y Gabriel Wolf, con dirección y dramaturgia de Mariana Chaud.
Mi contundente situación, con idea y dirección de Diana Szeinblum, explora la danza como lenguaje primario entre familiares reales. Como si fuera un documental vivo, se despliegan ante nosotros cuatro danzas vinculares que vienen a ponerle cuerpo a la ternura, la paridad, el amor, la simpleza.